Es una aventura de exploración, dado que cuenta con escasa
munición. El personaje mejora sus habilidades y es capaz de fabricar
nuevo arsenal si se localizan las piezas concretas. Correr, en
ocasiones, será el arma más efectiva, aunque esprintar consume energía,
aunque esta se recupera si estás quieto. Es posible que nos encontremos
un espejo, en donde regresaremos a una suerte de manicomio. Aquí se
puede guardar el progreso tantas veces como se quiera si va a ver la
enfermera llamada Tatiana. El juego hereda mecánicas de «Last of us» o
«Resident Evil», lo que lo convierte en una propuesta muy interesante que se disputa en tercera persona en un ambiente hostil.
La historia en sí deja algo que desear y es algo confusa.
Se centra tras un asesinato múltiple, en el que el detective Sebastián
Castellanos se topa con una poderosa fuerza. Tras caer en una emboscada,
en la que mueren varios de sus compañeros, deberá investigar los
sucesos y le llevará a una serie de entornos en donde tendrá que
sobrevivir a cualquier precio.
El motor gráfico funciona bastante bien, con perfiles y
detalles bien definidos, aunque los entornos, en ocasiones, quedan
difusos y carentes de vida. No es del todo realista. Es posible que la
carga de terror psicológico, aplicada a otros títulos del género, brilla
por su ausencia. La compañía desarrolladora promete una experiencia de juego de unas 20 horas.
Además, cuenta con varios niveles de dificultad sobre la forma de jugar
de cada uno, pero el modo de «supervivencia» puede llegar a desesperar
por las veces que uno llega a morir. En definitiva, el género de
«survival horror» prometido no es tal y estamos ante un juego cargado de
tensión, sangre y acción.
INFORMACIÓN SACADA DE ABC.ES